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Paradojas de la sostenibilidad: cuando comprar producto local contamina más

Artículo de Nacho Sánchez (El País 26 Octubre2019)

https://elpais.com/elpais/2019/10/25/buenavida/1572003140_740474.html?prod=REGCRART&o=cerrbuenavida&event_log=oklogin.

Las recomendaciones nutricionales son similares en todo el mundo, pero los alimentos de los que se extraen deben ser cercanos si queremos respetar el medio ambiente.

La alimentación se ha convertido en un pequeño laberinto del que muchos  onsumidores no saben cómo salir. Estudios, investigaciones, mensajes publicitarios y  ecomendaciones ecologistas no siempre coinciden. Hay un buen motivo para que el nivel de confusión sea mayor del que uno podría esperar. Y va más allá de que calcular la huella de misiones  lo que consumimos es una tarea titánica por la enorme multitud de aspectos que hay que tener en cuenta, pero lo más importante es que lo que vale para unos es ineficiente para otros, cuando se trata de que la alimentación sea saludable para el planeta.

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Está claro que consumir productos locales, de temporada y de producción ecológica es una buena idea. Precisamente por eso una dieta sana para ti (que debe establecerse poco a poco) y para el planeta varía según dónde vives. Es

cierto que el aceite de oliva es un tesoro nutricional, y que es igual de bueno para una persona nacida en África que para una que vio la luz del mundo por primera vez en Japón. Pero transportar los ingredientes de la despensa mediterránea a países como Japón, Noruega, Suecia o Kenia no es precisamente saludable para el medio ambiente. ʺEl tipo de alimento que se puede cultivar será diferente según el lugar donde se viva. Si se intenta tener una dieta que tenga una base más global, hay implicaciones ambientales (y económicas y sociales) al hacerloʺ, explica a BUENAVIDA Sean Beer, profesor titular de Agricultura en la Universidad de Bournemouth, en Reino Unido.

La manera de producir los alimentos, el uso de fertilizantes y pesticidas, las emisiones de gases derivadas del transporte, el consumo de agua dulce que conlleva la producción agroalimentaria… ʺOdio decirlo, pero todos los factores son importantesʺ, dice Beer, quien pone un curioso ejemplo para corroborarlo. Para los británicos como él, consumir cordero de Nueva Zelanda tiene menos impacto ambiental que poner en la mesa el que producen los ganaderos de su entorno. Resulta que la producción neozelandesa emplea menos fertilizantes, tiene granjas más grandes y un sistema de transporte eficaz que permite transportar más carne con menos emisiones. ʺEsto da como resultado menos gases de efecto invernadero por kilogramo de carneʺ, subraya el científico en un artículo publicado en The Conversation. Beer pone más ejemplos, como que durante un tiempo fue más eficiente ‐tanto en términos medioambientales como económicos‐ enviar el marisco británico a Asia para ser procesado y devuelto a las islas listo para su consumo. Igual que para los europeos es más contaminante consumir carne que en Australia.

 

Lubina, en España, y salmón, en Noruega

Las sardinas, las lubinas y los boquerones, las aceitunas, las naranjas y los tomates forman parte de una dieta saludable para las personas, pero no es siempre igual de buena para el planeta. Lo es cuando la consumimos las personas que viven en la cuenca mediterránea, pero en los países escandinavos lo mejor será el consumo de frutos rojos, manzanas, repollos, pescados grasos, cereales de grano o zanahorias. No debería ser un problema, puesto que, no en vano, la Organización Mundial de la Salud compara los hábitos alimenticios nórdicos con la dieta mediterránea y dice que ambos casos ʺse han identificado como dietas saludables específicas de su regiónʺ, según un estudio de 2018.

La dieta basada en numerosos productos de origen vegetal y raíces en países africanos como Etiopía ha facilitado que apenas existan ciertos tipos de cáncer y que surjan problemas cardiovasculares asociados al consumo. En Japón, el pescado y los vegetales son la base de la dieta y sus habitantes son de los más longevos del mundo. Sobran los ejemplos que contrastan con la idea de que todos deberíamos aspirar a cocinar los mismos alimentos, los que pasan por ser los mejores para la salud.

ʺLas recomendaciones dietéticas están basadas en nutrientes y lo que los distintos alimentos nos pueden aportarʺ, dice Julia Wärnberg, la profesora de la

Universidad de Málaga que lidera en la institución el proyecto PREDIMEDPLUS, que estudia los beneficios de la dieta mediterránea. De ahí que el salmón, que viene del norte de Europa, pueda ser sustituido por otros pescados mediterráneos y que, al contrario, la vitamina C de las naranjas valencianas pueda ser obtenido del brócoli o las grosellas que se dan en latitudes más septentrionales. ʺLo importante es tomar los productos frescos del entorno en el que residasʺ, insiste la especialista. Las conservas y los encurtidos también desempeñan un papel importante ahí: cargan nuestras despensas de nutrientes en épocas en los que no están disponibles.

 

Cuando el súper es mejor que la tienda local

Los especialistas subrayan que el clima español y de países cercanos permite cultivar durante todo el año, y que podamos obtener los diferentes nutrientes necesarios de diferentes alimentos. Sin embargo, ni la mitad de los españoles sigue la dieta mediterránea. De ahí que el mercado sea una de las claves. Es el lugar idóneo para conocer los alimentos de cercanía, adquirirlos cuando están de temporada y cocinar con ellos. ¿Ello supone un mayor esfuerzo que ir al supermercado? ʺPuede ser, depende de diversos factores, del estilo de vidaʺ, subraya Wärnberg. Pero lo que es seguro es que las plazas de abastos de pueblos y ciudades son mejores para el medio ambiente y, también, para el bolsillo. Primero, porque implica menos energía destinada al transporte y la conservación, la cosecha se hace en el punto óptimo y se ahorra en cuestiones como los plásticos y envases. Segundo, porque los precios de los alimentos de temporada siempre son más bajos.

Aunque hay condicionantes. No siempre ir a los mercados o las tiendas locales es la mejor opción si, para ello, uno utiliza el coche por distintas zonas, en busca de alimentos para llenar la despensa. ʺConducir alrededor de la región en automóvil por pequeñas cantidades de alimentos probablemente es menos sostenible para el medio ambiente que comprar en supermercados, porque estos usan grandes camiones, y esta economía de escala disminuye la carga de carbono en el transporteʺ, dice el profesor Sean Beer. Es como seguir una dieta vegetariana adquiriendo productos fuera de temporada, envueltos en plástico y para los que se han utilizado fertilizantes industriales.

 

ʺSe trata, en resumen, de volver a la tradición, a comer lo que tienes a tu alrededorʺ, subraya María Teresa García, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Para García, ʺuna naranja siempre es bueno tomarla, sea el momento del año que seaʺ, pero también apuesta por el consumo de temporada, por elegir, por ejemplo, esa vitamina C de otras frutas o verduras cuando en verano no hay naranjas en el campo. No hay más que preguntar a las personas mayores de ciudades y pueblos para conocer qué han tomado en sus vidas en cada época del año. ʺTenemos que restablecernos en términos de nuestros valores, nuestro dinero y cómo gastamos nuestro tiempo para vivir de manera más sostenibleʺ, insiste Beer.

ʺLos ritmos estacionales de la tierra nos reconectan con nuestro hogarʺ, reflexiona el investigador británico. Y concluye: ʺLas recompensas de un suministro de alimentos locales y de temporada son excelentes para la naturaleza y la salud. Reconectarse con la tierra y sus ritmos estacionales podría hacernos mucho bien a todosʺ.

¿DIETA MEDITERRÁNEA PARA TODOS?

La dieta mediterránea es una de las más saludables que existe. El aceite de oliva virgen cuenta con numerosas propiedades beneficiosas, los cereales tienen un alto contenido en fibra, los vegetales son fuente de antioxidantes…

Y va más allá de la alimentación, porque en ella también se incluyen aspectos como el número de comidas al día, así como la vida social, horas de sol o ejercicio diario. Incluso el vino con moderación y respetando las costumbres.

ʺEs más que una dieta, es un hábito de vidaʺ, explica María Teresa García, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Esta forma de alimentarse y vivir ‐declarada como patrimonio inmaterial mundial por Unesco‐ es beneficiosa para el ser humano, resida donde resida. Sin embargo, ¿Sería también buena para el planeta si se exporta a otros países? ʺAhí se añade un gasto energético de transporte y conservación y aumento de emisiones o encarecimiento del productoʺ, añade García desde el Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura, en Murcia. El cálculo es complejo, pero la pregunta es muy sencilla. ¿Qué es mejor para el planeta?

 

 

 

 

El potencial de algunas plantas chilenas para desarrollar ingredientes funcionales

Durante la jornada del martes, el CEBAS-CSIC contó con la visita de la Dra. María Dolores López Belchí, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción (Chile) que realizó una charla sobre algunas plantas chilenas destacadas por su potencial para el desarrollo de ingredientes funcionales.

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Portada Seminario

 

La charla viajó desde el Norte de Chile, donde se encuentra el desierto más árido del mundo hasta la Patagonia chilena. Plantas como el chañar, el matico, la murtilla, el maqui o el calafate entre otros fueron presentados junto a su actividad biológica y su perfil químico. Se destacaron bayas como el maqui (Aristotelia chilensis) y el calafate (Berberis microphylla) con alto contenido de antocianos, siendo considerados unas de las frutas con mayor capacidad antioxidante que se conocen en el mundo.

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Esta visita fue organizada por el Dr. Diego Moreno y la Dra. Cristina García Viguera, con el que ambos grupos han desarrollado diferentes actividades de internalización tanto en Chile como en España, entre ellas estudiantes de doctorado chilenos han realizado estancias en el CEBAS-CSIC estudiando el potencial del calafate o la fresa blanca, así del mismo modo se ha contado con los dos investigadores del CSIC en seminarios y cursos de posgrado organizados en la Universidad de Concepción en Chile.

 

EL CEBAS COLABORA CON LA FACULTAD DE BIOTECNOLOGÍA Y CIENCIAS DE ALIMENTOS DE LA UNIVERSIDAD DE WROCŁAW (WROCŁAW UNIVERSITY OF ENVIRONMENTAL AND LIFE SCIENCES – WUELS) EN LA FORMACIÓN EN TÉCNICAS ANALÍTICAS AVANZADAS DE ESPECTROMETRÍA DE MASAS Y METABOLÓMICA

Con la financiación del Ministerio de Ciencia y Educación Superior (Ministra Nauki i Szkolnictwa Wyższego) de Polonia, los investigadores Dr. Diego Ángel Moreno Fernández, Dr. Ángel Gil Izquierdo y el Profesor de Investigación Dr. Federico Ferreres de Arce, realizaron una visita técnica y de colaboración con el grupo de la Profesora Dra. Aneta Wojdyło, del Departamento de Tecnología de Frutas, Hortalizas y Cereales en la Facultad Biotecnología y Ciencias de Alimentos.

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En este grupo se llevan a cabo diversas investigaciones, desarrollos e innovaciones con alimentos de origen vegetal para obtener alimentos enriquecidos en nutrientes y compuestos bioactivos beneficiosos para el consumidor y de calidad organoléptica mejorada, líneas de interés común con nuestro grupo en el CEBAS-CSIC

Durante la estancia, se organizaron varias reuniones científico-académicas con el Decanato de la Facultad y con los jefes de grupos de investigación, para establecer colaboraciones futuras en áreas de interés común de los alimentos y productos de origen vegetal, su calidad, seguridad y bioactividad.

Además, en el apartado formativo, se impartieron conferencias a los profesores y alumnos de grado, postgraduados y de doctorado de dicha Universidad sobre las líneas de investigación que llevan los investigadores del CEBAS-CSIC sobre compuestos bioactivos de alimentos vegetales y sus beneficios en la salud.

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En esta visita además, se dedicaron varias jornadas a una labor intensa de formación aplicada en fitoquímica, espectrometría de masas y metabolómica vegetal, sobre diferentes aspectos y contenidos: Optimización de equipos y condiciones analíticas, sesiones de análisis de muestras vegetales y extractos de diferente procedencia, y el uso de equipamientos avanzados de UPLC-QTOF-MS/MS tanto para la identificación como para la cuantificación de bioactivos de alimentos y extractos vegetales, así como de metabolitos obtenidos a partir de los mismos. Estas actividades se llevaron a cabo por los investigadores Dr. Ángel Gil y Prof. Dr. Federico Ferreres, con estudiantes de doctorado y jóvenes doctores del grupo de trabajo en WUELS.

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Con toda esta actividad formativa de personal investigador se persigue potenciar las capacidades de análisis y resolución de problemas en técnicas avanzadas de metabolómica por parte del grupo en Polonia, que permitan avances en la colaboración científico-técnica de ambos grupos de investigación para el futuro.

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Queremos expresar con esta nota nuestro agradecimiento a la acogida tan positiva que hemos recibido en WUELS (Wroclaw, Polonia). Esta visita ha servido para potenciar las interacciones y relaciones entre nuestros grupos y además, ha sido una buena oportunidad para presentar y divulgar la actividad científico-técnica de calidad que se realiza en el CEBAS-CSIC.

Diego A. Moreno Fernández    (30-mayo-2019)                                                                     

 

Guerra al Plástico en la Industria Agroalimentaria

El excesivo uso de los plásticos en la industria agroalimentaria está en el punto de mira de la opinion pública habida cuenta de su acumulación en el medioambiente y su interacción negativa con los ecosistemas. Sin embargo, y según apunta la Profesora Maria Isabel Gil (CEBAS-CSIC), el sector Agro está hacienda un gran esfuerzo para reducer su uso y mejorar la gestion de los resíduos.

Para más información: Plasticos CEBAS

RIESGOS MICROBIOLÓGICOS

(ANA ALLENDE (Investigadora Científica del Grupo de Tenología de los Alimentos y Vicedirectora del CEBAS-CSIC)

Cada vez más, los productos vegetales ocupan los principales titulares de los periódicos debido principalmente a sus propiedades beneficiosas para la salud, pero también en algunos casos porque están implicados en toxiinfecciones alimentarias (enfermedades que se producen por la ingesta de alimentos contaminados por microorganismos patógenos o sus toxinas). Recientemente, se ha asociado una intoxicación alimentaria al consumo de vegetales congelados contaminados con ‘Listeria monocytogenes’. Las autoridades confirman que han sido casi 50 personas las implicadas y que ha causado nueve muertes. Los estados miembros de la Unión Europea afectados por este brote son Austria, Dinamarca, Finlandia, Suecia y el Reino Unido. Los primeros afectados aparecieron a finales del 2015, pero ha sido en los últimos meses cuando se ha producido un incremento en el número de casos. En principio, todos los productos contaminados se asocian a una planta de procesado de productos congelados ubicada en Hungría.

Desde enero de 2018 se sospecha que han sido los vegetales congelados la causa de la intoxicación, pero no ha sido hasta finales de junio cuando se han comenzado a tomar las primeras medidas por parte de las autoridades competentes. A día de hoy, la producción en la planta de procesado afectada en Hungría ha sido detenida y se ha procedido a retirar los productos afectados que todavía están en los puntos de distribución y venta. La empresa estima unas pérdidas hasta el momento de más de 30 millones de euros.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), con la que la que colaboro como miembro del Panel de Riesgos Biológicos (Biohaz), y del grupo de trabajo involucrado en esta alerta alimentaria, ha publicado este mes, a petición de la Comisión Europea, un informe científico-técnico que incluye las recomendaciones para la detección y el análisis de ‘L. monocytogenes’ en plantas de procesado de vegetales congelados. El informe establece las estrategias de muestreo y los métodos microbiológicos más apropiados para mejorar la sensibilidad de su detección en el agua de proceso y en las plantas de congelación de frutas y hortalizas. También se identifican los puntos críticos de muestreo para la monitorización de ‘L. monocytogenes’ en las instalaciones y el equipamiento.

Esta no es la primera vez que el Cebas-CSIC colabora con la EFSA para identificar los riesgos microbiológicos asociados a productos vegetales. Desde el año 2011, y a raíz del brote toxiinfeccioso en Alemania asociado al consumo de germinados, he formado parte de distintos grupos de trabajo del Panel Biohaz con el fin de determinar las fuentes de riesgos microbiológicos asociados a estos productos, así como posibles métodos de control para evitar dichos riesgos.

Asimismo, los proyectos de investigación llevados a cabo en el Grupo de Calidad y Seguridad del Cebas-CSIC se centran en gran parte en el desarrollo y optimización de nuevas estrategias de control para reducir los riesgos microbiológicos asociados a ‘L. monocytogenes’ y otras bacterias patógenas. Recientemente, y en colaboración con la empresa Danesa ISI-Food, se han realizado estudios para inhibir el crecimiento de ‘L. monocytogenes‘ en hortalizas de hoja mediante el uso de bacteriófagos, que son virus que infectan exclusivamente a las bacterias, y en este caso a la bacteria ‘L. monocytogenes‘. Los resultados obtenidos han sido muy prometedores y con posibilidades de implantación real en la industria de vegetales frescos cortados.

BENEFICIOS DEL CONSUMO DE GRANADA: PAPEL DE LA MICROBIOTA INTESTINAL Y LA PRODUCCION DE UROLITINA

La granada es considerada una de las frutas más saludables debido a que su consumo se asocia con la prevención de diferentes enfermedades crónicas. Los elagitaninos y particularmente las punicalaginas y las punicalinas son los principales polifenoles presentes en dicha fruta. Estos polifenoles poseen una elevada capacidad antioxidante in vitro pero prácticamente no se absorben en el intestino y por lo tanto, su biodisponibilidad es muy baja. Sin embargo, los elagitaninos de la granada son transformados por las bacterias intestinales dando lugar a grupo de moléculas llamadas urolitinas. Estas urolitinas sí son absorbidas en el intestino, son capaces de circular en plasma y llegan a los distintos órganos a una concentración significativa.

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Estudios in vitro y con modelos animales muestran la capacidad antiinflamatoria, anti-cáncer, cardioprotectora y neuroprotectora de las urolitinas. Sin embargo hay todavía pocos estudios que demuestren sin lugar a dudas, los efectos beneficiosos del consumo de granada en humanos. El motivo es que no todos los individuos producen el mismo tipo y cantidad de urolitinas tras el consumo de granada lo cual depende de la composición de su microbiota intestinal. Los individuos pueden dividirse en tres grupos que hemos denominado metabotipos A, B y 0. Los individuos pertenecientes al metabotipo A se caracterizan por la producción de urolitina-A que es la urolitina más estudiada y a la que más beneficios se han atribuido hasta la fecha. Los individuos del metabotipo B además de urolitina-A, producen isourolitina-A y/o urolitina-B que aunque son urolitinas menos conocidas también muestran actividad biológica en estudios in vitro. Por último, están los individuos pertenecientes al metabotipo 0 que no son capaces de producir urolitinas tras el consumo de granada y que no van a verse tan beneficiados del consumo de granada como lo hacen el resto de metabotipos. En consecuencia, los individuos pueden ser estratificados en tres metabotipos que podrían justificar la controversia que existe respecto a si el consumo de granada es beneficioso realmente y se debe considerar para entender la variabilidad interindividual en los efectos en la salud.

En los últimos años diversos grupos de investigación han trabajado en la identificación de las bacterias intestinales capaces de transformar los polifenoles de la dieta. Particularmente, en el Grupo de Calidad, Seguridad y Bioactividad de Alimentos Vegetales (CEBAS-CSIC), hemos aislado del intestino de humanos sanos, y descrito por primera vez, distintas especies bacterianas pertenecientes a la familia Eggerthellaceae como Gordonibacter urolithinfaciens, Gordonibacter pamelaeae y Ellagibacter isourolithinfaciens que son capaces de producir algunas de estas urolitinas. La actividad biológica cada vez más indudable de las urolitinas, explica la relevancia que tiene la identificación de las bacterias capaces de producir dichas moléculas como potenciales probióticos de nueva generación con aplicación en el desarrollo de alimentos funcionales y nutracéuticos.

Selma MV , García-Villalba R, González-Sarrías A, Romo-Vaquero M, Beltrán D, Cortés A, Espín JC y Tomás-Barberán FA

Laboratorio de Alimentación y Salud,  Grupo de Calidad, Seguridad y Bioactividad de Alimentos Vegetales. CEBAS-CSIC,  Campus de Espinardo, Nº 25, 30100, Murcia, España 

 

Investigadores del CEBAS enriquecen variedades de rábano rosa y rojo para prevenir la obesidad

Científicos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han demostrado que con la ingesta de brotes de enriquecido en glucosinolatos y compuestos fenólicos, dos tipos de metabolitos secundarios presentes en dichos vegetales, se puede inducir una mejora en el metabolismo energético de los seres humanos.

“Lo que hemos hecho ha sido bioestimular los brotes o germinados; es decir, inducir una respuesta similar a la del ataque de una plaga, para que se defienda y produzca más metabolitos de defensa: los glucosinolatos y los compuestos fenólicos, que son los que a nosotros nos interesan para nuestro organismo”, asegura Cristina García-Viguera, responsable del laboratorio de Fitoquímica en el Departamento de Ciencias y Tecnología de Alimentos del CEBAS-CSIC y una de los investigadores que han realizado el estudio sobre el rábano rosa. García-Viguera destaca que estos metabolitos “pueden ayudar a prevenir o paliar enfermedades como la obesidad o la Diabetes tipo II”.

Para poder comprobar de una forma sencilla cómo funciona el mecanismo de aumento de la producción de glucosinolatos, los investigadores, utilizaron como modelo animal la mosca del vinagre (Drosophila spp) o de la fruta, porque “es un organismo completo y que te permite tener muchas poblaciones. Por lo tanto, te da la comodidad de trabajar con un modelo animal pero a una escala de laboratorio. Además, nos permite realizar muchos experimentos en un espacio de tiempo reducido y con muchas poblaciones a la vez”, afirma Diego A. Moreno, también investigador del Departamento de Ciencias y Tecnología del CEBAS-CSIC y coautor del presente estudio y coordinador del Proyecto AGL 2013-46247P en el que se enmarcan estos estudios.

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Brotes de Rábano Rosa enriquecidos en el laboratorio por los investigadores del CEBAS-CSIC

Moreno destaca que, gracias a estas investigaciones, han demostrado por primera vez la capacidad de este animal de metabolizar los glucosinolatos, produciendo isotiocianatos, que son los metabolitos que ejercen las propiedades beneficiosas.

Otro de los resultados importantes de la investigación ha sido comprobar la reducción en la absorción de glucosa, que se relaciona con la Diabetes tipo II y la obesidad, en la mosca de la fruta, la cual estuvo sometida a una dieta basada en brotes de rábano rojo. “Tratábamos de ver que tomando este alimento podíamos interferir en el metabolismo de la glucosa y, por tanto, interferir en los diferentes factores de la obesidad”, detalla García-Viguera.

Bioinductores para elevar el número de antocianos

Además de buscar un aumento de las cantidades de compuestos beneficiosos para la salud, los investigadores del CEBAS-CSIC han conseguido en un segundo estudio que otras dos variedades de rábano -Rosa y Rambo- produzcan un mayor número de antocianos, unos pigmentos naturales presentes en las plantas, pertenecientes al grupo de los compuestos fenólicos, que pueden contribuir al tratamiento de la obesidad y de otras enfermedades, debido a su efecto antioxidante, y de modulación de enzimas del metabolismo de la glucosa y de los lípidos, así como en relación con mecanismos de la inflamación crónica, que ocurren en obesidad y en otras enfermedades, y por su capacidad para atravesar la barrera hematoencefálica, pudiendo llegar al cerebro y ejercer allí su actividad protectora a nivel de sistema nervioso central, previniendo el deterioro cognitivo.

El método empleado para conseguir esa mayor producción ha consistido en el uso de bioinductores en el rábano, unos compuestos que avisan del peligro y tienen como respuesta la producción de antocianos. Azúcares como la glucosa y la sacarosa resultaron ser los más efectivos tras introducirse en las plantas, pues se consiguió un aumento de estos pigmentos del 50% en rábano Rosa y del 30% en la variedad Rambo.

Los resultados de estas investigaciones podrían dar lugar al desarrollo de nuevos alimentos funcionales y de suplementos dietéticos para mejorar la salud de las personas. No obstante, los investigadores García-Viguera y Moreno coinciden en que la mejor opción es tomar el alimento completo, no únicamente la cápsula con el compuesto aislado. “Lo recomendable sería tomar el alimento enriquecido debido a que también te tomas las vitaminas, minerales y otros nutrientes y compuestos, los cuales se potencian entre sí, por lo que es más beneficioso”, concluye la responsable del Laboratorio de Fitoquímica. Los resultados de ambas investigaciones han sido publicados en las revistas ‘International Journal of Molecular Sciences’ y ‘Food Research International’, y forman parte de la Tesis Doctoral que la investigadora Nieves Baenas Navarro realizó con el equipo del Departamento de Ciencias y Tecnología de Alimentos del CEBAS-CSIC.

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Diego Moreno, Nieves Baenas y Cristina García

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